Es un hecho y una realidad popular que al planeta no le cabe más gente. Sin embargo el hombre está decidido a seguirse reproduciendo, ¿por qué?
En muchas ocasiones el ego masculino sobresale en una relación de pareja en tema de tener un hijo, lo ven como un legado, un alguien quien pueda seguir con su apellido, el honor de ser un varón y lograr embarazar es una característica general en la naturaleza, es esa misma relación del macho que busca la hembra más fértil de la manada. ¿Qué sucede cuando la mujer es quien no lo desea?
Un buen ejemplo es la última escena del tercer capitulo de la primera temporada de la serie The Blacklist (2013) donde la protagonista descubre un vídeo de su esposo confesándole a su psicóloga que la había dejado de amar desde el día que le propuso adoptar un hijo pudiendo tener uno de forma biológica.
Este comportamiento revela el nivel de ignorancia frente a al preocupante tema de niños huérfanos, a quienes le niegan de primera, otorgar a un niño o una niña la posibilidad de crecer en el seno de una familia defendiendo su forma de pensar mediante argumentos machistas y retrógradas.
En casos contrarios, donde la mujer es quien desea tener a su primogénito, y su compañero se niega, es donde vemos la primera falencia en la pareja para traer hijos al mundo, esto sin contar que alguna de las dos personas que conforman esta pareja tengan planes de vida diferentes a conformar una familia con hijos.
Aspectos como el deseo de tenerlo, el nivel económico, la estructura familiar, el amor de pareja son factores determinantes para el desarrollo de un ser humano, por lo menos en los últimos años en los que la cantidad de personas que padecen depresión ha aumentado considerablemente, según la Organización Mundial de la Salud ha llegado a mas de 350 millones en todo el mundo y esto por lo general esta ligado directamente a sus familias.
No se trata de traer un hijo por el miedo de quedarse solas, o (en el peor de los casos) de tener un hombre a su lado, si no de evaluar si el entorno donde esta persona crecerá y si será ameno o por el contrario será un niño con una infancia difícil y una adultez con múltiples problemas y en caso de ser así, respetar de cierta manera esa vida que solo debería llegar a ser feliz, no a ser participe del presente tormentoso que han creado sus familiares.
No es el mejor momento para seguirnos reproduciendo irresponsablemente, ni de embarazos accidentales, existen en el mercado toda clase de productos y procedimientos para planificar, solo basta mirar el contexto donde se encuentran un sin fin de determinantes que indican que aspectos como , la tecnología, la economía, la violencia, el abuso, el poco civismo, la contaminación, la intolerancia, etc restaría bienestar a los que se quedarían habitando el planeta que el hombre hoy deja como herencia a estas futuras generaciones.
Debería ser un poco mas cuestionado si en realidad se desea y se esta en la capacidad tanto económica, mental y social para reproducirse y la religión debería estar un poco mas del lado de "amar al prójimo", ser mas flexibles con el tema de la planificación y de verdad ayudar al otro, adoptando no solo un niño, si no sus sueños, su vida y felicidad.
De esta manera solo queda por decir que hoy por hoy se haría un gran cambio social si esta opción de crear familia a través de la adopción se tuviera mas en cuenta y por supuesto paralelamente se aporta positivamente al planeta frenando la tasa de natalidad.
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