jueves, 21 de septiembre de 2017

La tragedia de Cumaribo

La arena aun estaba mojada, la tormenta de la noche anterior había dejado sus restos en las hojas de los arboles, las gotas que caían al suelo revelaban espejismos de historias de pueblo, de un pueblo olvidado y lejano.

En la profundidad del llano colombiano, donde se dibujan las huellas de las bestias sobre las áridas tierras y el atardecer causa nostalgia, estaba la casa que habíamos construido mis nueve hijos y yo cerca al cementerio.

La vieja estufa de gasolina era cómplice de numerosas recetas, nos había acompañado por muchos años y aun la conservábamos en el altillo de adoquines para mantenerla lejos de los mas pequeños, en especial del bebé, el retoño de mi hija mayor que solía explorar en cuatro patas por toda la casa.

Esa mañana había una niebla tan espesa que no alcanzaba a ver las vacas por la ventana, tomé las botas de caucho y me preparé para salir a buscar leche mientras que en casa, unos hacían fila para ducharse, otros preparaban casabe para desayunar. Tiré de las tetas del animal hasta que escuché el fuerte ruido de una explosión, me puse de pie y consternada por la distancia del origen caminé hasta oír gritos de ayuda.

Las llamas alcanzaron gran altura en cuestión de minutos, al ver como se pronunciaban de forma tan salvaje, cientos de cuchillos atravesaron mi alma, el tiempo se detuvo y con el mi corazón, mis gritos eran mudos y las piernas me pesaban, mientras trataba de alcanzar la puerta de entrada podia ver como escapaban del fuego uno a uno de mis hijos, logré contarlos. No estaban todos a salvo.

Entré como pude, escuché el llanto del bebé adentro, en ese momento una energía sobrenatural se apodero de mi, por una extraña razón me sentí protegida como si tuviera una coraza a pesar de notar como el fuego me consumía la ropa, el cuerpo y el pelo. Guiándome por los sollozos, decidí abrir camino mientras me negaba a salir de ahi sola, tenia que tomar al pequeño como fuese.

La puerta estaba bloqueada por las maderas que soportaban el techo, el cuerpo no me respondía, era evidente que me estaba abandonando, estaba tan débil que solo me aferré a las ultimas fuerzas que me quedaban y con la esperanza de que el bebé lograra atravesar la puerta, lo lancé tan lejos como pude.

Cuando desperté ahí estaba el, lo miré, arrastrándosecon disposición de seguir descubriendo el mundo,  tratando de tararear la canción que hace poco le había enseñado y con sus suaves manitos acariciando la fina hierba que cubría el tranquilo lugar que nos rodeaba de flores de colores, aromas dulces y hermosas melodías que nos enterraban poco a poco en un pozo de paz.

jueves, 6 de julio de 2017

En primera fila

Quisiera cambiar mis defectos, quisiera no tener, quisiera enterrarlos, incinerarlos, decantarlos, hacerlos bolita de papel y tirarlos, ahogarlos en agua salada o que se perdieran con el viento.

Quisiera tomarlos del cuello y mirarlos a los ojos ¿Por qué se ensañan en estar aquí, en perseguirme a donde quiera que voy, a dormir conmigo? La puerta está abierta para que se vayan, los grito, los echo a patadas y hasta los maldigo pero no funciona.

Solo me queda enfrentarlos y resignarme a que se queden, porque si se van como desearía, ¿Qué quedaría de mí? ¿Dónde quedaría la esencia de mi ser? Seguramente la vida en rosa no es lo que yo creo, tal vez si los abrazo, los beso y los guardo en el viejo cajón de atrás pueda vivir con ellos sin que me molesten, sin que sean los primeros en salir cuando algo sale mal, entonces que se queden allí sin estorbar ¿Y si los encierro bajo llave? 

Aprisionarlos no hará nada más que peleen entre ellos y por lo que causará la eventual explosión del cajón. ¡Oh no! me compadecería de los que están a mi lado que coincidencialmente son esos que me aman y me cuidan y sinceramente los amo también. No merecen ser salpicados por tal fortuito accidente, si duda, merecen lo que yo ubico en primera fila.

martes, 4 de julio de 2017

Foco

Cree en ti y aun más cuando nadie lo haga, puedes construir todo lo que quieras, pero hazlo. Simplemente cree. A veces las fuerzas se van, simplemente fallan o pones foco en lo que te quita energía y no te deja un buen resultado. De repente un día te levantas y lo haces, porque si, porque eres capaz, sabes lo que quieres y sabrás buscarlo. Cada día ten mas claros tus objetivos, no dejes que tu mente te distraiga de lograrlos, es importante saber hacia donde te diriges y no esperar que la vida te lleve como un barco a la deriva. Concéntrate en lo tuyo, no dejes que nimiedades o personas te alejen de lo que quieres o sueñas, al contrario encuentra a todos ellos quien pueden darte una mano, quienes te animen y te hagan soñar incluso cosas que no imaginabas por ti mismo, nadie dijo que el camino seria fácil, pero eres mas fuerte que todos los obstáculos juntos que puedes llegar a encontrar.

miércoles, 21 de junio de 2017

Feliz dia del no padre


Solsticio de invierno. El fin de semana estuvo movido por cuenta de centenares de familias que buscaban un regalo para papá. Miré por la ventana, encontré toda clase de recuerdos, cartas, poesías, dibujos, canciones y danzas.

Mensajeaste, porque es mas fácil que llamar y no estuvo mal, no te culpo, también soy así. Me gusta que me escribas, porque se que alguien a muchos kilómetros de aquí, pensó en mi. Si llegas a leerme, yo también pienso en ti, es más, tu eres el hombre por el que mas he llorado en toda mi vida, y es que yo nunca te he dejado de querer.

Quise escribirte lo mucho que me hiciste falta, en todos estos años de cumpleaños, navidades, graduaciones, paseos familiares,  pero sobre todo en esos momentos donde solo necesite una mano, un consejo, una guía, una opinión, un abrazo o un "tu puedes hacerlo hija, ¿te acuerdas que te lo enseñe?" pero tu solo tomaste la decisión de estar lejos.

No lo hice, no te escribí, no era eso lo que esperabas oír, y lo que tu querías escuchar yo no te lo quería decir.




martes, 2 de mayo de 2017

Gente fugaz

Hay gente que llega a nuestras vidas a ser capítulos y no historias.
Que te hace sentir importante pero hasta un horario.
Con quien se disfrutan las pequeñas cosas, porque las grandes no se pueden.
Con quien puedes tener aventuras pero no sueños.
Con quien juegas, ríes, hablas, sientes, pero no es mas que un amigo.
Con quien quisieras sentarte a ver el amanecer, pero lo que ves es la noche y su partir.
Quien te dice extrañar pero comparte su cama.
Quien te dice querer pero no le interesan tus problemas...
A ese, le gustas pero no te quiere ni un quinto,
quien te extraña, busca la forma de tenerte a su lado.
Quien te quiere te ayuda a progresar.
Quien debe ser parte de tus sueños, es quien ha hecho méritos.
Quien quiere compartir contigo te entrega lo que puede con amor.
Para quien seas importante, todo lo que corresponde a tus pensamientos y sentimientos tiene peso en sus decisiones.
Quien llega a tu vida con la intención de ser un capitulo, seguramente te esta impidiendo escribir la mejor parte del libro.

domingo, 23 de abril de 2017

Camila



Un fernet con coca, le pidió al barman, ella tomó el vaso y se fue a bailar.
La miraba. No era una noche como las otras, era fría sí, pero era de esas que solo necesitás el abrigo para salir y volver a casa, luces música, gente hablando, chicas en caños bailando, era un lindo escenario porque ahí estaban ellas, con esos hermosos cuerpos de atuendos eróticos que enloquecen a cualquiera.
Camila tenía un cuerpo espectacular, le pregunte su edad pero creo que mintió, parecía más joven de lo que dijo. Después de un rato de hablar con ella me di cuenta que era especial, ella tenía un aura preciosa y cuando terminaba de hablar, lo hacía con una sonrisa.
Compartimos un cigarrillo y descubrí que era divertida, que aparte de ser sensual era chistosa, imitaba a la gente cuando contaba las historias, sin perder delicadeza en sus movimientos que la hacían ser simplemente dulce.
Le invite un trago y caí en cuenta que era inteligente, como si supiera de antes el próximo paso a dar, como si todo lo tuviera calculado, no había respuestas inexactas. No hablaba de más, no hablaba de menos y sentía cierta intriga por saber lo que pensaba cuando estaba en silencio.
Se paró a bailar, movía sus caderas lentamente, pasaba las manos por su cuerpo y me miraba fijamente y sentí como mi energía se enfocaba solo en una parte de mí, ella encendió la llama de una forma que jamás podría decírselo, pues sabría que siempre tendría el control de mí.
Fuimos al telo, ella tenía magia en sus ojos y fuego en el cuerpo, transpiraba y gemía y me hizo conocer planetas de los que no me había enterado su existencia, fue un trance intenso que no me permitía saber si era del todo real.
Al terminar y ver su cara somnolienta entendí que había sido un viaje de dos, que lo disfrutó tanto como yo pero que también había sido uno más porque todo lo que ella necesitaba era existir para que el universo le diera lo que deseara y claramente eso no era yo.